Figura reclinada es el nombre que reciben una serie de esculturas del artista Henry Moore realizadas durante toda su trayectoria artística, inspiradas según el mismo Moore en: la escultura primitiva que estudiaba en frecuentes visitas al British Museum y en especial, la escultura Maya, etrusca, de les Islas Cícladas pero también de Miguel Ángel, Brancusi, Masaccio o Archipenko.[1]

Henry Moore está consagrado como uno de los más destacados escultores de la época contemporánea a nivel internacional y el más importante en Inglaterra, su arte avanzado del siglo XX se equipara con el de Brancusi.[2]​ La figuración de su obra de formas redondeadas, se encuadra dentro de la escultura orgánica y morfológica, en la que la figura se pierde hacia la abstracción. Sus esculturas han sido realizadas la mayoría para exponerse al aire libre y con su monumentalidad identificarse con los paisajes que las rodean. Las figuras femeninas, en posición reclinada presentan la superficie externa casi siempre con curvas y juegos de concavidades y convexidades, con lo que consigue a través de estos huecos o agujeros la visión del volumen interno. Sus formas están sacadas de la observación de la naturaleza, rocas, conchas, ramas de árboles, paisajes a los que incorpora algún signo real del cuerpo humano, llega así a un límite de abstracción.[3]

Historia de las figuras reclinadas

En la década de los años 1920 surgieron sus primeras «figuras reclinadas» donde expresa su gran atracción por la figura Maya Chac Mool de Chichén Itzá en el estado de Yucatán.[4]​ La primera vez que vio esta escultura reproducida fue en el libro Altmexikanische (1922) de Walther Lehmann. En la escultura europea la figura reclinada era una forma adoptada por los escultores desde una tradición clásica, donde se representaba con un carácter de sensualidad, belleza ideal y con un elevado erotismo. En la figura de Chac Mool, la interpretación es diferente, los ritmos siguen una línea sencilla, la cabeza se encuentra girada hacia el frente, mientras el cuerpo está en posición longitudinal, según el mismo Moore: «vuelta hacia arriba, al cielo y las piernas descendiendo como columnas». El artista incorporó en su obra la Figura reclinada por primera vez en 1929 con una talla en piedra de Hornton después de unas pruebas realizadas a partir de 1926. Supo integrar en sus «figuras reclinadas» la combinación de las obras Mayas con las disposiciones clásicas del cuerpo que reposa sobre un lado con el brazo levantado, consiguió con todo ello unas esculturas donde la energía se hace más intensa y consigue un rico juego entre el naturalismo y la abstracción.[5]

En 1925 Henry Moore, escribió una nota sobre la técnica de las obras prehispánicas:

Durante los años 1930 la estilización en sus figuras es mucho más evidente y también el paso hacia la abstracción, es cuando empieza a perforar el volumen. En sus versiones de Figura reclinada, se advierte la forma orgánica en sus piernas, brazos, pechos o abdomen, cuyo desarrollo marca el espacio y el hueco, mientras que la grafía se encuentra en los rasgos figurativos del rostro o del cuerpo, a Moore le interesa la relación del volumen con el espacio. La «figura reclinada» no la abandona nunca, es el tema obsesivo de Henry Moore, es la recreación de la presencia del ser humano en la naturaleza, se transforma con el tiempo, pero en una posición fijada, incluso llega un momento en que «sólo la actitud se transparenta en el volumen.»[7]

Estas obras fueron trabajadas en diferentes materiales desde el humilde yeso, a la talla directa de madera y piedra, cemento y bronce. Mantuvo la forma de reclinada, aunque pasó de la imagen robusta, compacta y realista a numerosas variaciones de tamaños y de estética, de un lenguaje primitivo a formas ondulantes, a perforar la escultura, a descomponerla en varias piezas y a llegar a tocar el arte abstracto: «Solo porque creo que de esta manera puedo mostrar el contenido psicológico humano de mi obra con la mayor franqueza e intensidad.»[8]

El cambio de los materiales se produjo principalmente después de 1950, cuando dejó el tallado de la piedra y madera para dedicarse casi exclusivamente al modelado y pasado a bronce de sus piezas. Sin embargo, en este último material, siguió haciendo piezas monumentales en las «figuras reclinadas» de dos o más piezas.[9]

Catálogo

Existen seis volúmenes de catálogo razonado sobre la escultura de Henry Moore:

  • Henry Moore:Complete Sculpture.
    • Vol. 1: 1921-1948 (título: Sculpture and Drawings) per Herbert Read.
    • Vol. 2: 1949-1954 por David Silvester.
    • Vol. 3: 1955-1964 por Alan Bowness.
    • Vol. 4: 1964-1973 por Alan Bowness.
    • Vol. 5: 1974-1980 por Alan Bowness.
    • Vol. 6: 1981-1986 por Alan Bowness; edición revisada en 1999 por Lund Humphries.

La abreviatura LH es la utilizada en el catálogo razonado de esculturas de Moore publicado por Lund Humphries y son los números de referencia que se emplea en la siguiente lista, hay alrededor de 200 piezas de la Figura reclinada. Sin contar las diversas copias en diferentes materiales o maquetas de una misma obra.

Referencias

Bibliografía

  • Borrás, Maria Lluïsa (2006). «Henry Moore, pare de l'escultura britànica actual». Henry Moore (en catalán/español). Barcelona: Fundació “la Caixa”. ISBN 978-84-7664-906-0
  • Bozal, Valeriano (1983). «La escultura occidental». Historia del Arte Tomo II. Barcelona: Carroggio. ISBN 84-7275-313-7
  • Eustace, Suzanne (2006). «Obras». Henry Moore. Barcelona: Fundació "La Caixa". ISBN 978-84-7664-906-0
  • Feldman, Anita (2006). «Moore y España, humanismo en la modernidad». Henry Moore. Barcelona: Fundació "La Caixa". ISBN 978-84-7664-906-0
  • Flynn, Tom (2002). El cuerpo en la escultura. Madrid: Akal. ISBN 978-84-4601-154-5
  • Heard Hamilton, George (1989). «Las escuelas y los maestros independientes». Pintura y Escultura en Europa 1880-1940. Madrid: Cátedra. 
  • Hedgecoe, John (2005). Henry Moore Una visión monumental. Singapur: Taschen. ISBN 3 8228 4159 5
  • Lewison, Jeremy (2007). Henry Moore 1909-1986. Colonia: Taschen. ISBN 978-3-8228-5328-3
  • Mitchinson, David; Russoli, Franco (1981). Henry Moore con comentarios del artista. Barcelona: Polígrafa. ISBN 84-343-0331-0
  • Preckler, Ana María (2003). Historia del Arte Universal de los siglos XIX y XX Volumen 2. Madrid: Complutense. ISBN 978-84-7491-707-9
  • Treves, Toby (2006). «Moore y la escultura prehispánica». Henry Moore. Barcelona: Fundació "La Caixa". ISBN 978-84-7664-906-0

Sevilla Daily Photo La exposición de Henry Moore (3).

Henry Moore Figura Reclinada 3D model CGTrader

Henry Moore Reclining Figure

Figura reclinada en dos piezas (Henry Moore)

Henry Moore Reclining Figure 1951